Polémica

Polémica electoral con el PST-C

Una importante diferencia
¿Participar, de hecho, del Pacto Histórico?

La polémica pública entre organizaciones revolucionarias es una escuela invaluable para la formación de los militantes críticos que requiere el desarrollo de un partido que, con sólidos criterios de clase, se postule como dirección de las luchas de la clase obrera y los millones de explotados y oprimidos.

Para el proceso hoy en curso en Colombia, la táctica electoral definida por el Comité Ejecutivo del Partido Socialista de los Trabajadores, según el texto titulado Voto crítico por Francia Márquez en apoyo a las luchas sociales y contra los pactos burgueses[1] comienza a abandonar, objetivamente, un criterio esencial de la participación de una organización revolucionaria en unas elecciones burguesas: la independencia de clase.

¿En qué consiste la independencia de clase?

En palabras simples, que el partido revolucionario dice con plena y absoluta claridad a los trabajadores que, al igual que en la fábrica, en el país los intereses de los patronos (empresarios) son distintos y antagónicos con los intereses del obrero, los explotados y oprimidos. Por tanto, que en la política nacional (en este caso en las elecciones) los representantes y voceros políticos de los patrones y quienes presentan programas que defienden los intereses de los mismos –y se unen con ellos para defender esos programas– no deben ser respaldados.

Así, según las circunstancias concretas de cada momento y país, el partido revolucionario debe formular sus tácticas y presentar su política con absoluta independencia y claridad para contribuir a esa delimitación y diferenciación política.

En el marco de la crisis de dirección revolucionaria que viven los trabajadores del país y el mundo, expresada en Colombia en la existencia de pequeñas y débiles agrupaciones trotskistas, con poca capacidad de incidir en el movimiento de masas, toda táctica debe tener como objetivo fundamental construir, fortalecer y avanzar en la construcción de un fuerte partido revolucionario, para superar esa crisis.

Las tácticas erradas, por novedosas o impactantes que puedan parecer en un primer momento, en lugar de fortaleza generan, tarde o temprano, debilidad. Más aún cuando en ellas se ponen en cuestión principios fundamentales como el que señalamos. Y, desde una posición revolucionaria, que reconocemos aún en el PST-C, no somos indiferentes a la debilidad de las organizaciones de los trabajadores. Por eso, consideramos una obligación la polémica abierta, pero fraternal.

¿A dónde lleva el “voto crítico” a Francia Márquez?

Lamentablemente, hoy por hoy, Francia Márquez M. hace parte y campaña dentro del Pacto Histórico. En ningún sentido cuestionamos su carácter de luchadora, digna representante de comunidades negras, mujer. Bien podría convertirse en una excelente candidata presidencial encarnando las ansias y el sentir de millones en el país, levantando un programa electoral revolucionario.

Pero Francia, hoy por hoy, no es una candidata presidencial que levante una propuesta de independencia de clase. Públicamente ha declarado someterse a una consulta con los demás candidatos de ese Pacto, burgueses incluidos, respetando el resultado.

El “voto crítico” por Francia Márquez que definió el Comité Ejecutivo del PST-C significa que votarán (críticamente) por Francia en la consulta del Pacto Histórico. Es decir, objetivamente, han decidido ser parte de ese Pacto, al participar en las decisiones del mismo; así digan lo contrario, cuando afirman en la Declaración que el PST-C “ha decidido no participar en el Pacto Histórico”.

Al hacerse partícipes de la contienda por la definición de la fórmula presidencial entre los precandidatos del Pacto, incluidos los burgueses allí presentes, terminan integrándose, “críticamente” al mismo. ¿Acatarán entonces su resultado, llamando a votar, por ejemplo, “críticamente” en la presidencial por una fórmula Roy Barreras-Petro (improbable, pero no imposible)? ¿O solo acatarán “críticamente” si Francia gana la postulación para presidente, independiente de quien sea el segundo (vice), Roy Barreras, Alfredo  Saade –el pastor cristiano–, Luis Fernando Velasco –el liberal recién llegado al Pacto Histórico– o Petro?

El “voto crítico” en una consulta inter-partidaria pública, abierta, (como la que parece realizará el Pacto Histórico en las parlamentarias del 13 de marzo y en la que participará Francia) promovido por una organización que no es parte de ese acuerdo, es una fórmula bastante arrevesada, por decir lo menos. ¿Participarán, abierta o veladamente, otras fuerzas burguesas en esa consulta, respaldando a otros pre-candidatos?

En regímenes tan reaccionarios como el colombiano, donde se impide que múltiples organizaciones políticas puedan presentar sus propios candidatos y promover sus programas, el “voto crítico” puede considerarse una táctica válida, que no rompe por sí los principios, siempre y cuando se emita por un candidato que no tenga acuerdos políticos expresos por sectores burgueses; criticando aspectos o la totalidad de su programa.

El anterior no este el caso del “voto crítico” que definió el Comité Ejecutivo del PST-C. Francia no es candidata presidencial, es sólo una pre-candidata, partícipe (hoy) de una coalición con sectores burgueses y dispuesta a someterse a las decisiones de una consulta. Al decidir participar en dicha consulta el PST-C se hace, repetimos, objetivamente, parte del Pacto Histórico.

¡En tremenda confusión y galimatías ha sumergido el Comité Ejecutivo a la militancia del PST-C con su “voto crítico a Francia”!

Otra táctica es posible

En el Pacto Histórico, tal como lo señala la Declaración, “no hay independencia de clase, es decir, en el que se pretende hacer acuerdos con sectores burgueses cuando los intereses son contradictorios”. Solo precisamos al Comité Ejecutivo: no es que se pretenda hacer acuerdos, el Pacto Histórico es un acuerdo con sectores burgueses.

Es cierto que la caracterización no determina por sí misma la táctica. En las elecciones los revolucionarios debemos dar una batalla por ganar la conciencia de centenares de luchadores que, en la movilización directa, han enfrentado al régimen y al gobierno en los diversos episodios de los últimos años; en especial durante el pasado paro nacional iniciado el 28 de abril del 2021. Debemos luchar porque esa lucha y movilización directas, que son las fundamentales, se expresen también en lo electoral, así ese sea el terreno de la burguesía.

En las anteriores elecciones presidenciales la candidatura Gustavo Petro, que no tuvo un acuerdo político expreso y público con sectores burgueses, capitalizó el descontento social existente y por eso logró pasar a segunda vuelta. Pero, para las elecciones del 2022, Petro “ajustó su política”, orientándose decididamente hacia la derecha; a realizar pactos y acuerdos con sectores burgueses. Esa es la razón de fondo del Pacto Histórico.

Durante el paro nacional, en el momento máximo de cuestionamiento y crisis del gobierno de Duque, Petro hizo un llamado abierto de respaldo a que Duque finalizase su período; desconociendo el sentimiento que cogía fuerza en las calles de ¡Abajo Duque!

Está claro que, por su trayectoria de lucha y diversas características, Francia Márquez podría ser una excelente candidata presidencial, adoptando un programa revolucionario; mereciendo el apoyo de los socialistas revolucionarios. Pero para hacerlo es necesario que rompa con el Pacto Histórico. A eso hay que llamarla. No basta que “gane” la consulta inter-partidaria pues amarrada al Pacto Histórico, a su programa reformista, liberal, de defensa del capitalismo y a las fracciones burguesas en él participantes, su fuerza y posibilidades se diluyen totalmente.

Esa otra táctica, bien distinta al “voto crítico” es la que actualmente levantan en común el Grupo de Trabajadores Socialistas e Impulso Socialista, dos organizaciones que, igual que el PST-C, se reclaman trotskistas, internacionalistas. En Carta Abierta a Francia Márquez[2], que buscan sea respaldada por muchos trabajadores, dirigentes sindicales y activistas, le proponen que se postule como una candidata independiente, por fuera del marco, programa y alianzas del Pacto Histórico. La diferencia entre ambas tácticas no es minúscula. Está en juego el punto esencial programático de la independencia de clase.

Los revolucionarios serios siempre estamos dispuestos a corregir nuestros errores. El Comité Ejecutivo del PST, o su Comité Central, aún están a tiempo de modificar su orientación y sumarse a la campaña propuesta por el GTS e Impulso Socialista con la Carta Abierta a Francia; cuentan en sus filas con destacados dirigentes obreros que tienen la obligación de educar en la independencia de clase a sus compañeros de lucha. Es un llamado fraternal.

J. Rojas
Bogotá, 23 de noviembre de 2021


[1] Ver http://www.magazine.pstcolombia.org/2021/11/voto-critico-por-francia-marquez-en-apoyo-a-las-luchas-sociales-y-contra-los-pactos-con-burgueses/ que denominaremos la Declaración.

[2] Ver: www.eltrabajadorsocialista.org.

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