Centroamérica y el Caribe

Honduras

Extradición del ex narco dictador JOH

Ex presidente narco Juan Orlando Hernández, detenido (Imagen tomada del NY Times)

[Para su estudio y discusión, divulgamos el artículo del sociólogo costarricense David Morera Herrera, publicado inicialmente en el periódico Bandera Roja del Partido Revolucionario de las Trabajadoras y los Trabajadores. Invitamos a nuestros lectores a estudiar la situación de Honduras y de Centroamérica en general].

¿Qué significa y qué hacer?

El ex narco dictador Juan Orlando Hernández (JOH) fue finalmente extraditado a EE UU. Cercado por el Ejército (que antes le guardó servil fidelidad), en medio de un gran despliegue militar, escoltado y esposado, se convirtió en todo un espectáculo mediático internacional. Compartimos la enorme alegría de nuestro hermano pueblo hondureño, que ha sufrido con creces la terrible pesadilla sangrienta de JOH. Sin duda, es un gran triunfo del aguerrido pueblo hondureño. Pero, hay que analizar crítica y serenamente la situación actual y perspectivas.

¿Qué es LIBRE?

Honduras tradicionalmente ha estado sometido a un bipartidismo. La tradición liberal en Honduras, ha expresado a los sectores de la burguesía media urbana y terrateniente, vinculados a la producción para el mercado interno, como el propio Mel Zelaya, terrateniente de Olancho, que ha captado el entusiasmo popular con un discurso progresista, mientras su partido ha sido objeto de recurrentes golpes y persecución política por parte de la siniestra cúpula del Partido Nacional («cahureco»), que representa a la oligarquía exportadora, financiera y a la mafia narco, agente del imperialismo gringo.

Libertad y Refundación (LIBRE) se constituye con el sector del Partido Liberal, con fuerte arraigo y apoyo de organizaciones sindicales, juveniles y populares, en alianza con el Partido Salvador de Honduras (PSH), de centro derecha, cuya cabeza es el ex vicepresidente depuesto Salvador Nasralla, pequeños reductos de la antigua socialdemocracia y el socialcristianismo, grupos y activistas provenientes del extinto Partido Comunista y las organizaciones guerrilleras de los 70-80 y hasta algunas figuras provenientes del trotskismo.

Es decir se trata de una amplia y variopinta coalición, con la aspiración de cambiar, por la vía electoral, a la narco dictadura de JOH, como en efecto sucedió. Y de esa manera LIBRE asumió el Poder Ejecutivo, encabezada por Xiomara Castro (esposa del caudillo Mel Zelaya), con una multitud de alianzas.

El forcejeo parlamentario en la toma de posesión de Xiomara.

Coalición electoral que no tardó en fracturarse con la maniobra a la que se prestó un sector de LIBRE, con dos directivas parlamentarias confrontadas, la oficial de LIBRE , bajo el mando de Luis Redondo, y otra encabezada por el desertor Jorge Cálix (presuntamente allegado a Mel Zelaya) y los cachurecos. La crisis parlamentaria fue breve. El forcejeo por la directiva parlamentaria, es clave para el control de la Corte Suprema de Justicia (CSJ); así como restarle espacio al partido de Nasralla. Forcejeo que ya concluyó, poco antes de la extradición del tirano JOH, no por casualidad.

La extradición: ¿Es una graciosa concesión de EEUU?

Conversando con un apreciado camarada hondureño sobre la extradición de JOH hacia Estados Unidos, señalaba: «Ellos (el imperialismo gringo) lo crearon que ellos se lo lleven». No concordamos con esa postura.

¿Por qué? Justamente porque la potencia gringa no tienen una pizca de autoridad política y moral para juzgar al narco dictador, pues como bien señaló el mencionado camarada catracho: es su propio Frankenstein.

Se puede replicar con razón: ¡Pero sucede que la Corte Suprema de Justicia fue impuesta a dedo por la narco dictadura! Así las cosas, se podría concluir: no hay esperanza alguna en ese podrido marco institucional para que sea juzgado realmente y con dureza el jefe máximo de la banda criminal. Cierto. No obstante, la extradición para nada es una generosa colaboración de Biden y sus halcones como Blinken, tiene un gran trasfondo.

El pueblo catracho debería enjuiciar a JOH y su banda, no el imperio gringo.

¿Pero cómo se podría hacer eso? me podrían ripostar, si precisamente no existe marco ni garantía institucional para hacerlo. Respondo de inmediato: pues de lo que se trata es de demoler la institucionalidad podrida, colonialista y represora que subsiste. Cuando decimos que es el pueblo hondureño el que debería enjuiciar a JOH, a sus asesinos y cómplices por crímenes de lesa humanidad, no lo vemos como una abstracción, como algo imposible. Estamos pensando en generar al menos una Justicia popular y soberna.

Porque no se trata de deshacerse de un títere gringo y capo narco, que de seguro será relevado por otro capo de recambio en esa banda criminal. No, se trata de resolver de raíz el problema. Refundar realmente el país, y no cosméticamente. Por ello, una consigna fundamental y urgente que se impone para avanzar es: ¡destituir ya a la Corte corrupta heredada por la narco dictadura!

La verdad detrás de la extradición.

Es más que evidente que el imperio gringo le zafó la tabla a JOH. A diferencia de la administración Obama («demócrata») y Trump («republicano»), Biden se percató que es insostenible y lo desechó. Ya no le es útil, requiere recomponer el régimen, para someter al Estado colonial y garantizar la continuidad de su dominación estratégica.

Por otra parte, la potencia EEUU está decadente: está perdiendo terreno comercial y militar en el mundo, particularmente en Asia Central, Medio Oriente y parte de Europa, y más que nunca debe asegurar el control más férreo posible de sus patio trasero: América Latina, y muy especialmente: México, Centroamérica y el Caribe, área de seguridad vital de EEUU.

De la misma forma que la heroica e inevitable insurrección nicaragüense de 1979, y la extensión de su ejemplo como un volcán en el istmo centroamericano, obligó al ex presidente de EEUU: Carter y a la socialdemocracia internacional a promover la caída de Somoza, para contener y desgastar al sandinismo; mismo que terminó degenerando y firmando e nefasto Plan de Paz de Esquipulas II, y le valió como recompensa el Premio Nobel de la Paz al oligarca costarricense Oscar Arias.

La decisiva visita de Kamala Harris, vicepresidenta de EEUU.

Kamala Harris, vicepresidenta de EEUU, viajó a Honduras (incluso sus emisarios viajaron antes de las elecciones) y ella en persona después de efectuarse las mismas, a negociar la transición ordenada y permitir como salida inevitable la asunción de Xiomara Catro, pese los fraudes recurrentes que anteriormente los EEUU han auspiciado o tolerado.

Bajo grave riesgo de caer en su trampa siniestra, es fundamental no capitular al imperialismo gringo, sus militares serviles y aliados. Es un millón de veces justo y necesario someter a juicio y castigo de una vez por todas a JOH y su pandilla de corruptos, narcos y criminales, al mismo tiempo que el pueblo recupera lo que se robaron. Nada de borrón y cuenta nueva, como ocurre hoy, pues la sanguinaria cúpula militar y delincuentes de alto vuelo de la narco dictadura están hoy impunes.

EEUU buscará, como es su costumbre, pactar condenas, confiscar toda la plata en banco y propiedades, para ingresarlas a sus arcas monetarias. Recordemos, además, que Honduras es clave para frenar migración de hambrientos centroamericanos, (ya pactaron con López Obrador al respecto). No olvidemos que sigue Honduras siendo un Estado colonial, y geoestratégico. En sus negociaciones y presiones, EEUU está imponiendo, a capa y espada, la impunidad al grueso de la oficialidad militar masacradora y su enclave militar geoestratégico de Palmerola (diagonal a Cuba en el Caribe), principal base de acopio y distribución del mayor cartel narco del mundo: la DEA, así como la continuidad del paraíso fiscal extraterritorial de las Zonas de Empleo y Desarrollo ZEDE. Obviamente Biden, aunque se disfraza de «demócrata», es el conspicuo representante de Wall Street y el Pentágono.

¿Gobierno de colaboración de clases?

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Xiomara Castro – Nueva presidente de Honduras.

Hay una gran discusión en el seno de la izquierda hondureña y centroamericana. Algunas voces se apresuran a calificar al nuevo Gobierno de Xiomara como un gobierno revolucionario (¡sic!). Otros sectores, grupos y activistas creen se trata de un gobierno de colaboración de clases (similar al de Kerensky que combatieron y derrotaron en la acción de masas los bolcheviques rusos). En esta tesis se supone es un Gobierno compartido entre una fracción «progresista» de la burguesía del Partido Liberal (Mel Zelaya), Nasralla, por un lado, y las organizaciones obreras y populares, que lo respaldan, por el otro; se trata, según esta visión de un «gobierno en diputa». Discrepamos de esas caracterizaciones del nuevo Gobierno.

Gobierno de pacto social con aval de EEUU.

No por casualidad, la extradición y captura de JOH se firmó el mismo día de la toma de posesión de Xiomara, cuando aún su nueva administración no ejerce funciones ejecutivas, justamente estando formalmente en funciones la dictadura del Partido Nacional (narco corrupta hasta la médula y masacradora). La orden lo dio el propio Estados Unidos.

Por otras parte, la repartición de puestos ha sido una gran pugna interna en LIBRE o una verdadera rebatiña entre los distintos sectores, aparatos, partidos. El resultado: hay personajes como el Ministro de Desarrollo Económico de Honduras, Pedro Barquero, de la oligarquía financiera, el Ministro de Salud José Manuel Matheu del OPUS DEI (desmovilizador en su tiempo del gremio de trabajadores de la Salud SITRAMHEDIS), mientras el Ministerio de Defensa lo asume el propio Mel Zelaya (y nombra como nuevo Jefe del Estado Mayor del Ejército al contra-almirante José Fortín). En apariencia de forma contradictoria, en ese mismo gobierno se nombra como Ministro de Educación a Arnaldo Bueso (quien militó en el PST trotskista), y como Ministro sin cartera de Comunicaciones y Estrategia a Milton Benítez «EL Perro Amarillo» que encabeza la agrupación Honduras Humana, muy popular por su programa radial con denuncias frontales contra la hoy extinta narco dictadura.

Me parece queda claro que el nuevo Gobierno de LIBRE pactó (antes de las elecciones) con Kamala Harris a fin de volver al redil gringo (y dejar sus coqueteos con China) , con la bendición del mayor grupo oligárquico local del expresidente Flores Facusse, cuyos cuadros controlan ministerios claves como Economía y Salud.

Al mismo tiempo, con la concesión de algunos ministerios y puestos: calma a la base radicalizada obrera, juvenil, campesina y popular de LIBRE y así simula ser un Gobierno en disputa. Pero nunca hay que confundir la dirección de un Gobierno o Partido con sus bases. Se reafirma que el Gobierno de Xiomara es fruto de un pacto social, de unidad nacional, con la venia de Biden y cía, para controlar, entubar y cerrar la caudalosa primavera democrática que derrotó a JOH con la persistente y valerosa lucha del hermano pueblo hondureño.

Conclusión: 4 grandes tareas pendientes.

1) ¡Por la segunda y verdadera independencia!: Demoler al estado colonial ocupado por los yankis
3) Unir a las fuerzas revolucionarias con un programa consecuente
4) ¡Juicio y castigo a todos los asesinos, narcos cachurecos que sostuvieron a JOH y desmantelar totalmente su régimen oprobioso! Cero impunidad.
5) Y estratégicamente en esta etapa: ¡Asamblea constituyente, libre, soberana, popular y originaria, para refundar al país sobre nuevas bases!

[Tomado de https://periodicobanderaroja.com/honduras-extradicion-del-ex-narco-dictador-joh/ -16 de febrero de 2022]

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Campaña Internacional

Libertad a Dora María Téllez
y presos políticos en Nicaragua

Dora María Téllez, «Comandante 2» de la revolución nicaraguense contra Somoza

Las Américas, 10 de febrero de 2022

La mañana del 13 de junio de 2021, fue detenida Dora María Téllez; heroína de la revolución sandinista a finales de los años 70´s. Junto a Dora María, también fue apresada Ana Vijil, integrante del Movimiento Renovador Sandinista.

El 1 de febrero de 2022, se retomaron los juicios contra 36 presos políticos que fueron detenidos en junio de 2021, considerados peligrosos para el gobierno de los Ortega, entre ellos, Dora María Téllez y el líder estudiantil Lesther Alemán, quien enfrentó públicamente a Daniel Ortega durante el levantamiento del año 2018, después que el gobierno sandinista, implementara un plan de ajustes dictado por el Fondo Monetario Internacional. Entre esos planes, se impulsó un ataque al sistema de pensiones que provocó un levantamiento popular encabezado por jóvenes universitarios al grito “con los abuelos no”. La revuelta fue aplastada, dejando un saldo de 300 asesinadas, mil personas heridas, 115 presos políticos y 70 mil más, en el exilio.

El 3 de febrero, Dora María y Lesther Alemán, fueron sentenciados a 15 años de cárcel bajo los delitos de “menoscabo a la integridad nacional” y “conspiración”. Esta noticia nos indigna y llena de rabia, así como sobre el trato inhumano que se ha venido dando a los presos políticos, golpizas, tortura y faltas al debido proceso. Familiares y testigos oculares denuncian que, en su detención, Dora María fue golpeada. A su vez, Ana María Vigil, también ha sido condenada bajo los mismos cargos.

Los juicios se han realizado a puerta cerrada, con total hermetismo, dentro de las mazmorras en donde el gobierno capitalista de Daniel Ortega tiene secuestrados a todos aquellos que él considera “opositores”, a sus familias se les ha negado el derecho al estar presentes durante el juicio. A decir de los abogados de Dora María, los juicios deben celebrarse en los tribunales, no en prisión. Los familiares de los presos políticos han denunciado esta maniobra del gobierno para que no se filtren imágenes a los medios de comunicación que evidencien el deterioro físico y emocional en el que se encuentran, producto de la tortura que están sufriendo.

Por esta razón, organizaciones sociales, políticas, sindicales, estudiantiles, así como personas solidarias con la causa del pueblo nica contra la dictadura de los Ortega y el FSLN, exigimos que se organice una comisión internacional para visitar y documentar las condiciones en las que se encuentran las y los presos políticos en Nicaragua, su estado de salud físico y mental, que el gobierno nica retire todas las acusaciones contra los presos políticos y sean puestos en libertad.
Solidariamente:

(Primeras adhesiones)

Angélica Lagunas Diputada mandato cumplido por Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda de Trabajadores – Unidad- (FIT-U), actual Secretaria General de Aten Capital (Argentina); Mónica Schlotthauer y Juan Carlos Giordano, diputada y diputado nacional electos Izquierda Socialista en el FIT-U (Argentina); Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista en el FIT-U (argentina); Mercedes Trimarchi y Pablo Almeida, legisladores electos CABA Izquierda Socialista en el FIT-U (Argentina); Noelia Aguero, legisladora Córdoba Izquierda Socialista en FIT-U (Argentina); Blanca López, legisladora por Neuquén Izquierda Socialista en el FIT-U (Argentina); Pablo Heller y Rafael Santos, por Dirección del Partido Obrero (PO) en el FIT-U (Argentina); Grupo de Trabajadores Socialistas (Colombia); Dave Turpin, Committees against War and for the People´s Self-Determination- Comités contra la Guerra y por la Autodeterminación de los Pueblos (Estados Unidos de Norteamérica); Jesús Valdez, editor de @Revolucion / La Marx México; Tomás Andino Mencía, ex diputado nacional de UD y activista popular (Honduras); David Velasco, Sección 22 CNTE / La Marx México; Lorena Zayas Cruz, Sección 22 CNTE / La Marx México; Ofelia Rivera, Sección XXII CNTE (México); Guillermo Carvajal Alvarado, catedrático Universidad de Costa Rica; Jennifer Valeska Sánchez Morales, economista (Nicaragua); Humberto Bautista, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo Metro «Libertad» (México); Víctor Segura Ramírez, Secretario de Organización del Sindicato de Empleados del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), Costa Rica; Franklin Quesada Campos, directivo de la Central General de Trabajadores (CGT), Costa Rica; Generando Movimiento de General Motors de Silao, Guanajuato (México); Carlos Lanza, curador y crítico de arte (Honduras); Vladimir de la Cruz, Historiador, Miembro del Consejo Universitario de la Universidad Estatal a Distancia (Costa Rica); Raymundo Hernández, Coordinador General de las Brigadas Emiliano Zapata de México (BEZ-México); María José Herrera, madre de la Comisión de la Campaña Internacional ¿Dónde está Camila Cinali? Desaparecida por Trata (Argentina); Ernesto García Linares, activista popular (El Salvador); José Ángel Garrido, militante trotskista y especialista en lengua castellana (Panamá); Allan Duarte, abogado internacionalista (Guatemala); Profesor Rafael Capellán (República Dominicana); Greta Roquero, periodista (Argentina); Rebeca Monteiro, Abogada (Brasil); Gisele Sifroni, Profesora Universidad Federal del Amazonas, (Brasil); Celina Contu, abogada (Argentina); Movimiento Revolucionario Socialista (Brasil); Juventud Socialista (Honduras); Patricia Ramos Con, abogada Oficina de Equidad de Género del Instituto Tecnológico de Costa Rica; Stella Chinchilla, comunicadora popular independiente (Costa Rica); Juan Carlos Zamora Ureña, sociólogo, profesor universitario (Costa Rica); Dra. Luisa Liliana Hermosilla, Salta, (Argentina); Daniel Campos, Economista Marxista (Argentina); Mariano Cordero, abogado laborista, Chihuahua (México); Tobías Fernández profesor escuela pública (Republica Dominicana); Rafael Encarnación de Militantes Revolucionarios Socialistas (MRS) de República Dominicana; Adrián Jaén España, sociólogo y dirigente nacional Bloque de Vivienda, (Costa Rica); Grace Serrano, integrante Bloque de Vivienda, Upala (Costa Rica) ; Socorro Trejos, María José Lechado y María de los Ángeles Téllez, Comité de Lucha por Vivienda Monte Alto Alajuelita, Bloque de Vivienda (Costa Rica); Mariano Cordero, abogado laborista, Chihuahua (México); Ana Laura Hernández / La Marx México; La Marx Mujeres / Plataforma internacional contra los Feminicidios y Desapariciones; La Voz del Anáhuac (México); Frente Popular Francisco Villa Independiente (México); Frente del Pueblo (México), Mariano Díaz / Grupo Socialista Obrero México; Dr. Olivo García / La Marx México; Miguel Barrios Gutiérrez obrero de construcción y militante del PRT Costa Rica; David Morera Herrera, sociólogo Universidad Nacional de Costa Rica; Alejandro Benedetti, periodista, Argentina / Editor de @Revolución y militante del Nuevo PST; Jean Moreno, profesor de Secundaria (Costa Rica); Rafael Morera Ramos, Estudiante de Secundaria (Costa Rica); La Marx (México;) Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (Costa Rica); Grupo Socialista Obrero (México); Nuevo Partido Socialista de los Trabajadores (Argentina); La Marx (Brasil); La Marx (México); Núcleo Trotskista Internacionalista-Cuarta Internacional (México); Alternativa Anticapitalista de Nicaragua-LIS, Impulsó Socialista de Colombia-LIS, Movimiento Socialista de los Trabajadores MST-LIS en el FIT-Unidad de Argentina, Alejandro Bodart, coordinador de la Liga Internacional Socialista-LIS;
Invitamos a adherir a esta campaña y petición en el siguiente enlace:
https://forms.gle/pQJu1gUUKzJiGKUy8

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De la Argentina roja
a la marcha blanca en Cuba

Lecciones de una crisis política

El triunfo de la muerte – Pieter Brueghel – El Viejo

Por : Frank García

[Reproducimos de https://www.comunistascuba.org/2021/11/de-la-argentina-roja-la-marcha-blanca.html?m=1 – publicado el 15 de noviembre]

Mientras en Argentina la izquierda marxista obtenía
este domingo un importante triunfo electoral,
en Cuba tiene lugar una crisis política de la cual,
por el momento, es la derecha quien obtiene beneficios políticos.

A Claudia, que cree más en la lucha de masas

No estilo escribir artículos en primera persona. Me parece un tanto de mal gusto y hasta un poco ególatra. Pero esta vez me resulta necesario. Este domingo viví sentimientos encontrados. Sabía que el Frente de Izquierda de los Trabajadores – Unidad iba a obtener buenos resultados en las elecciones legislativas, pero me asombró que pudieran colocar cuatro diputados en el Congreso. Muy pocas veces el trotskismo ha logrado un triunfo político como el vivido en Argentina este 14 de noviembre. Sin dudas es un hecho histórico.

Sin embargo, me resultaba embarazoso publicar esta alegría en las redes sociales. En La Habana hay una tensión que se puede cortar el aire con un cuchillo. He hecho explícita una y otra vez mi posición política ante la marcha convocada por Archipiélago, inicialmente a realizarse el 20 de noviembre y ahora el 15, es decir, hoy. Fundamenté y mantengo que la izquierda crítica cubana no debe salir a marchar este 15 de noviembre porque sería hacerlo con sectores derechistas. Pero también siempre reclamé el derecho a manifestarse libremente.

Con sus acciones, el Gobierno cubano, como muchas veces, construye su oposición. Con su penoso hostigamiento contra el dramaturgo Yunior García, esta vez el Gobierno ha construido un Vaclav Havel tropical. La burocracia fue incapaz de percatarse que era políticamente oportuno permitir la denominada Marcha Cívica por el Cambio. Primero, para limpiar los excesos cometidos durante las protestas del 11 de julio; segundo porque la derecha hubiera quedado descolocada, carente de argumentos para decir que el Gobierno cubano es represor. Pero las actitudes del Gobierno fueron las esperadas por esa derecha que ha logrado crecer gracias a la torpeza política del Estado.

No tiene sentido que un gobierno despliegue todas sus fuerzas para evitar una marcha de poco más de 100 personas. Demuestra desde torpeza hasta inseguridad ¿Cómo puede ser que un Gobierno entre en tensión solo por unas pocas personas? Con sus actos, las autoridades le han dado visibilidad nacional a una persona y un acontecimiento que no trascendía las redes sociales. El hostigamiento que ha vivido el dramaturgo Yunior García, con mayor fuerza desde ayer domingo 14, ha generado solidaridad e indignación. La fachada de la casa de Yunior García fue cubierta por una gran bandera cubana. Cuando la levantaron, estaba en la ventana Yunior García con una rosa blanca en la mano. Mejor performance no se le hubiera ocurrido al joven dramaturgo cubano.

A modo de telón, la bandera cubana develó a Yunior García en medio del escenario político. Por si fuera poco, los tramoyistas son los represores. Así ha sucedido: por sí solo Yunior García no hubiera podido hacer llegar su discurso a 11 millones de cubanas y cubanos. El Gobierno ha colocado a Yunior García en medio del escenario político. Pareciera a veces que quienes realizan estas acciones quisieran dañar al Gobierno.

La propaganda oficial se dedicó a crear un estado de opinión donde la sociedad cubana viera en la marcha del 15 de noviembre protestas que inevitablemente terminarían en hechos de violencia y vandalismo. Algunos centros de trabajo ni siquiera abrieron este lunes y en muchas instituciones se conformaron grupos para defender a sus sedes de posibles ataques. La convocatoria de Archipiélago era por completo diferente a la imagen que trataba de crear la prensa oficial. La marcha era contra la violencia política y estaba convocada por intelectuales que no habían cometido ningún hecho de violencia. Muestra de esto fue que la manifestación del convocada por Yunior García el 11 de julio a las afueras del Instituto Cubano de Radio y Televisión fue de un carácter completamente pacífico. Cuando el joven dramaturgo fue detenido, junto a quien sería después el segundo representante de Archipiélago, Leonardo Fernández Otaño, no presentaron resistencia. Sin embargo, el clima de tensión vivido hoy en La Habana se correspondía a una situación de violencia. Finalmente, más allá de las detenciones y hostigamientos frente a las casas de determinados opositores, la marcha no tuvo lugar y la jornada ha transcurrido de manera tranquila. 

Mientras tanto, la apatía política crece entre la juventud cubana. Por el contrario, en Argentina, miles de jóvenes se lanzaron voluntariamente a luchar durante meses para que el FIT – Unidad tuviera buenos resultados en las elecciones parlamentarias. El ejemplo telúrico de que un colector de basura haya entrado al elitista congreso burgués, habla de cuán lejos puede llegar una organización marxista si realiza un buen trabajo político. Los representantes de la burguesía rabiarán cuando el camarada Alejandro Vilca tome la palabra. La oligarquía argentina intentará detener por todos los medios el avance de la izquierda marxista. Cuando no pueda hacerlo por la legalidad burguesa, construirán casos falsos para expulsar del parlamento a los cuatro diputados trotskistas, e incluso, echará mano de la violencia política paraestatal. 

El FIT – Unidad no es la única fuerza del marxismo revolucionario argentino. El ejemplo de Política Obrera con Jorge Altamira y Marcelo Ramal al frente o la agrupación revolucionaria Democracia Socialista, son dos de los mejores ejemplos de ello. La casi nula presencia del clásico Partido Comunista Argentino en el terreno político contrasta con el fuerte avance del FIT – Unidad. El impacto negativo de la herencia dogmática del estalinismo no solo está presente en la teoría. Argentina es un ejemplo práctico de cómo el estalinismo y el dogmatismo provoca que un partido comunista caiga en el ostracismo político. Esto traduce que solo los marxistas revolucionarios podrán detener el avance de la ultraderecha y construir una sociedad donde la clase trabajadora disfrute de todos los bienes y derechos.

No olvidemos las circunstancias en que ocurre el triunfo electoral del FIT – Unidad. Tristemente avanzó la derecha macrista y la ultraderecha de Milei. La alianza derechista Juntos obtuvo 2 millones de votos más que el Frente de Todos. La ultraderecha de Milei colocó a 5 diputados en el Congreso. Esto se debe a que el Frente de Todos toma medidas económicas cada vez más parecidas a la reacción macrista. Sumado a esto, la solución que hizo el peronismo ante la crisis política generada por las PASO fue derechizar el gobierno. Ahora están pagando las consecuencias.

Cuando un sistema político está en crisis, las fuerzas comunistas y ultraderechistas avanzan. Las primeras, debido a que la clase trabajadora se radicaliza; la segunda, porque al estar en crisis el sistema capitalista, el neofascismo se presenta como salvador de la estabilidad. Mientras los comunistas proponen construir una sociedad nueva, la ultraderecha propone conservar y perfeccionar el sistema capitalista.

Algo similar ocurre en Cuba. En medio de la peor crisis económica y política vivida en 30 años, la oposición de derechas avanza y la joven izquierda crítica, crece discretamente. La burocracia mantiene un discurso alejado de la juventud y por tanto, amplios sectores de una juventud despolitizada sienten rechazo hacia el socialismo. Un ilustrativo ejemplo se pudo ver durante las protestas del 11 de julio cuando, junto a las justas demandas de la clase trabajadora, aparecían frecuentemente consignas derechistas coreadas por la multitud.

Cuando la oposición habla de una futura Cuba “libre y democrática” no especifica si claman por la libertad de mercado o por la libertad de la clase trabajadora que solo puede alcanzarse socializando los medios de producción; si es la democracia controlada por la burguesía o por la clase trabajadora. He ahí donde entra el papel de la joven izquierda marxista cubana.

Hoy Cuba amaneció con denuncias de arrestos y acoso a las casas de opositores. Todo proyecto de socialismo que se ha intentado construir sin libertad termina fracasando. La represión que impuso el estalinismo en la Unión Soviética, expandiéndolo a nivel global, normalizó las prácticas represivas en las organizaciones comunistas pro soviéticas. Las consecuencias políticas de estas prácticas han impactando hasta hoy y es otro de los motivos por los cuales la clase trabajadora argentina no se ve representada en el Partido Comunista. Si bien el papel revolucionario que debió ocupar el PC argentino ha sido sustituido por el trotskismo, difícilmente tras una eventual caída del Gobierno cubano triunfará una Revolución socialista. De momento la derecha está mucho mejor organizada y siempre contará con la fuerza del imperialismo. Al parecer, el Gobierno cubano pretende instaurar el modelo chino en todos sus aspectos: expandir el sector de la economía privada y limitar los derechos civiles. Sin embargo, a diferencia de una China plagada de emperadores despóticos, desde la fundación del primer Estado cubano -el 10 de abril de 1869-, en Cuba siempre hemos sido ciudadanos. Sumémosle que la Revolución cubana durante décadas creó conciencia política. La sumatoria de estos dos factores político-culturales hace que al Gobierno cubano le sea mucho más difícil reprimir que al Gobierno chino. Además, durante la transición china al capitalismo, el gigante asiático no vivía la crisis económica que hoy sufre Cuba. Es muy peligrosa la combinación de crisis económica con represión. La historia, es decir, la lucha de clases, ha demostrado que solo triunfará el socialismo construido en libertad.

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Nicaragua

Un aspecto del alzamiento popular del 2018

La farsa electoral de Daniel Ortega

Frente al proceso electoral que se realiza mañana (7 de noviembre) en Nicaragua se ha dividido la izquierda. Los partidos estalinistas, como el Partido Comunista Colombiano y buena parte de la izquierda reformista se ha alineado incondicionalmente con Daniel Ortega y la nueva farsa electoral a la que ha convocado para tratar de legitimar su régimen dictatorial. Pero los socialistas revolucionarios, al tiempo que reivindicamos la heroica lucha que libró el pueblo nicaragüense en 1979 por el derrocamiento de Anastasio Somoza, somos conscientes de la deriva autoritaria y represiva que ha tenido el sandinismo en cabeza de Ortega. Por considerarlo útil para nuestros lectores reproducimos un artículo, escrito por Rafael Santos, publicado en el periódico Prensa Obrera, del Partido Obrero de Argentina.

El próximo domingo 7 de noviembre se realizarán en Nicaragua elecciones presidenciales y para la renovación de la Asamblea Nacional. Si bien se presentan cinco candidatos al máximo cargo, ya se sabe el nombre del ganador: Daniel Ortega, del Frente Sandinista y actual mandatario, que va por su cuarta reelección. Los otros cuatro candidatos son de pequeñas formaciones que han venido actuando como “comparsa” pseudo opositora del gobierno represivo y del fraude institucional.

Porque, en los últimos meses, han sido detenidos, aislados en estricta “prisión domiciliaria” e “indirectamente” proscriptos otros cinco candidatos a presidente. Varios de los partidos que pensaban llevar a estos candidatos han sido intervenidos. Toda esta ola proscriptiva se ha asentado -para justificarla- en una frondosa legislación regimentadora, avalada por el parlamento cómplice en el último año. Con acusaciones de “traición a la patria” o de “lavado de dinero”, se han llevado a cabo estas detenciones y proscripciones. Si estas figuras pseudo judiciales se aplicaran en la Argentina tendríamos al 90% de los candidatos de los partidos burgueses ilegalizados. Y en Nicaragua, también a los del Frente Sandinista y los partidos “opositores” que se presentan a elecciones. Ha sido usada en forma discrecional para producir en Nicaragua este cuadro de regimentación, proscripción y represión. Porque hay alrededor de un centenar de presos políticos, entre ellos dirigentes estudiantiles, campesinos, de la lucha por las libertades democráticas.

El resultado electoral ya está cantado. Por eso, resulta ridícula la campaña del orteguismo señalando que vendrán a Nicaragua unos 300 “acompañantes” para verificar que el domingo no hay fraude electoral. Verificarán que en las mesas de votación no faltarán boletas por la reelección de Daniel Ortega. Gran parte de los que concurrirán a jugar este triste y desgraciado papel son integrantes de las corrientes que componen el Encuentro de Puebla, constituido por gobiernos y movimientos nacionalistas burgueses y/o centroizquierdistas frentepopulistas. Por la Argentina estará Jorge Kreynes, dirigente del Partido Comunista, integrante del Frente de Todos.

Desde ya que gran parte de la vanguardia obrera, estudiantil, campesina e incluso sandinista, se ha pronunciado por la abstención o el voto en blanco para no avalar la farsa electoral.

La evolución del gobierno de Ortega

La posición derechista y represora de Ortega no es un giro sorpresivo. Vuelto al poder con las elecciones de 2007 se mantuvo una década con una fortísima alianza con los grandes empresarios (Cosep), las cúpulas de las Iglesias Católica y Evangélicas, las Fuerzas Armadas y los imperialismos (especialmente el yanqui). En esta década promovió la instalación de empresas extranjeras (en alianza con la burguesía nica) de numerosas fábricas maquiladoras. Ensambladoras que aprovechaban los bajísimos salarios de los trabajadores nicaragüenses y las despromociones impositivas. Con las curias religiosas, el régimen abandonó todo rasgo progresista, convirtiéndose en un pilar de la reacción oscurantista. Anuló las leyes por el derecho al aborto, incluso las limitadas existentes en épocas de la dictadura de Anastasio Somoza, contra la cual se produjo la revolución de 1979.

Para el imperialismo, fue una niña mimada beneficiada por una lluvia de préstamos de las entidades financieras internacionales. Ortega se jactaba de que su política entreguista permitía el crecimiento del PBI nicaragüense a razón de más de un 5% anual. De esto, el pueblo trabajador vio muy poco: bajos salarios, precariedad laboral y superexplotación fue la base del “fenómeno” del crecimiento económico orteguista. Para combatir la creciente miseria, instauró un sistema de distribución de alimentos clientelar (como hicieron Lula, Duhalde y casi todos los gobiernos, incluso derechistas en América Latina). La ilusión de que el sandinismo en el poder iba a producir una revolución de “justicia social” quedó en eso: en una frustrada ilusión. En 14 años de gobierno orteguista, Nicaragua no se desarrolló, sigue siendo la segunda república más pobre del continente (después de Haití).

Pero la crisis económica mundial capitalista también hizo su ingreso directo a Nicaragua. En el 2018, para paliar el déficit fiscal –y garantizar el pago de la deuda pública- Ortega sacó una reforma previsional, incentivada por el FMI, que planteaba la instauración de un aporte previsional de las patronales. Esto produjo, en el marco de un retroceso productivo, una fuerte oposición de las cámaras empresarias: un resquebrajamiento de la alianza de poder que venía sosteniendo a Ortega. Es alrededor de esta “grieta” que rápidamente se extendió la protesta popular, viabilizando la bronca existente por la miseria creciente y transformándose en una insurrección nacional, con fuerte protagonismo de la juventud. Nicaragua se llenó de barricadas y movilizaciones. El régimen logró “dominar” este levantamiento popular con una fuerte represión, incluyendo grupos parapoliciales, que produjo más de 350 muertos y centenares de heridos. Lo que fue seguido por la detención de centenares de luchadores y el exilio forzoso de miles. Ortega “perfeccionó” su gobierno transformándolo abiertamente en policial.

Es importante señalar que entre los muertos, heridos y detenidos, prácticamente no figuraban los representantes actualmente proscriptos de la derecha. Estos, en cambio, constituyeron una “Mesa de Diálogo” con la “dictadura” de Ortega, integrada por las cúpulas religiosas, empresarias y de los partidos burgueses opositores. Nada que ver con la insurrección, empantanaron la resistencia popular y la llevaron al callejón sin salida de una negociación, con la perspectiva de una salida electoral anticipada para el primer semestre del 2019. Una vez que Ortega consiguió hacer refluir la movilización, se olvidó de esto y ejecutó un plan de acrecentamiento represivo. Logró llegar al final de su mandato y para asegurar que ninguna fuerza política burguesa opositora se transformara en un canal (deformado) de la bronca popular, fue lisa y llanamente a la proscripción.

Su permanencia en el poder ha agravado objetiva y subjetivamente el cuadro político-social. El PBI viene cayendo desde 2018 a razón de un 3% promedio anual. La población totalmente vacunada al día de hoy es del… 5,5%. A tal punto que Ortega tuvo que liberar el control de las fronteras para que los nicaragüenses pudieran cruzar a los puestos fronterizos de Honduras a vacunarse.

Ortega se sostiene en el poder porque una parte mayoritaria de la clase empresaria mantiene su adhesión al régimen que le garantiza la superexplotación. Incluso en este período varios organismos financieros imperialistas han seguido otorgando préstamos y refinanciando deudas al gobierno sandinista. Su deuda externa pública y privada llega casi al 100% del PBI. La oposición burguesa es heterogénea y no ha logrado aglutinarse en torno a un liderazgo y candidatura única. Esto ha facilitado la política divisionista y proscriptiva del gobierno sandinista. La oposición burguesa se maneja, fundamentalmente, con la “presión” internacional del imperialismo yanqui, europeo, la OEA, la ONU, etc. No llama a la rebelión popular. Las cámaras empresarias mayoritarias apoyan al régimen. La Conferencia Episcopal católica no llama a boicotear las elecciones. Acaba de sacar una declaración donde después de señalar las virtudes de un “estado de derecho”, plantea que cada nicaragüense vote de “acuerdo a su conciencia”.

Como en Venezuela, la burguesía opositora no toma, ni puede tomar por su naturaleza de clase, las reivindicaciones sociales de las masas trabajadoras y campesinas. Se limita al reclamo por las libertades democráticas. Pero, en su experiencia histórica las masas han vivido no solo la dictadura somocista, sino también la democracia ajustadora de los Alemán y compañía que reemplazaron al primer gobierno sandinista.

Un planteo

Igual que en Venezuela, los revolucionarios reclamamos la libertad de todos los presos políticos, el cese de la represión, la más plena legalidad para las organizaciones políticas y reivindicativas de las masas (estudiantes, campesinos, etc.), la vuelta incondicional de los exiliados, el desarme inmediato de los grupos parapoliciales y el derecho al armamento popular. Junto a esta plataforma democrática levantamos el no pago de la deuda pública, la nacionalización de la banca y el comercio exterior, la reincorporación de los cesanteados y la reapertura de las fuentes de trabajo bajo gestión obrera y la urgente satisfacción de todas las reivindicaciones populares (aumento de salarios, régimen previsional único, estatal, bajo gestión de los trabajadores y sostenido exclusivamente por los aportes patronales, etc.).

Igual que en Venezuela llamamos a enfrentar cualquier intento golpista del imperialismo y la reacción que aunque se realice bajo consignas democráticas, no instaurará una verdadera democracia, solo posible con un gobierno obrero y campesino. Ni tampoco encarará la resolución obrera y socialista de los grandes problemas de las masas y de la nación (reforma agraria, etc.).

La tradición revolucionaria de las masas nicaragüenses y el balance realista y negativo de más de 40 años post revolucionarios, tanto sandinistas como derechistas, plantean con fuerza la necesidad de organizar en forma políticamente independiente a la vanguardia de la lucha obrera y popular. Nicaragua fue la primera rebelión contra los ajustes fondomoneteristas en Latinoamérica. Detrás de ella vino la ola de rebeliones y levantamientos vigentes hasta la actualidad (Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia, etc.). Seguramente la crisis capitalista y la lucha de clases, volverá a colocar a los nicas en la primera línea de la lucha liberadora y socialista de América Latina.

[Publicado por primera vez en:
https://prensaobrera.com/internacionales/nicaragua-lo-que-plantea-la-farsa-electoral-del-proximo-domingo/ con el título de «Nicaragua: lo que plantea la farsa electoral del próximo domingo»]

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Acerca de las protestas en Cuba
del 11 de julio

El 11 de julio pasado en Cuba, de manera imprevista, una serie de movilizaciones de protesta se multiplicaron en varias ciudades de la isla, incluyendo La Habana. De inmediato los grandes medios de comunicación en manos de la burguesía mundial y el imperialismo las presentaron como un estallido social contra el gobierno del Partido Comunista, destacando algunas de las consignas que corearon los manifestantes.

En muchas partes, organizaciones de izquierda que simpatizan con el régimen y el gobierno cubanos, pasaron a calificarlas como una maniobra del imperialismo contra Cuba revolucionaria y señalaban a los manifestantes como «contrarrevolucionarios». En Colombia, el Partido Comunista adoptó una actitud ambigua en su semanario Voz, tratando, en varios de los artículos publicados en las semanas siguientes, de relativizar las causas de la protesta reconociendo las terribles penurias que afectan a la población isleña, pero señalando prácticamente como única causa de ellas, el recrudecimiento del bloqueo comercial al que el gobierno yanqui, ahora en cabeza de Joe Biden, somete a la isla.

Por considerar que la discusión sobre la situación actual de Cuba es de mucho interés para los trabajadores colombianos, pues siempre hemos visto la revolución de 1959 como un ejemplo para todos los que luchamos contra el imperialismo y el capitalismo, El Trabajador Socialista ha considerado útil reproducir completa una declaración emitida por el blog https://www.comunistascuba.org/ promovido por militantes del Partido Comunista Cubano, que nos muestra de manera objetiva los acontecimientos y fija una posición crítica al respecto, que los diferencia de la derecha proimperialista y el estalinismo tradicional. Invitamos a nuestros lectores a hacerse parte de esta discusión.

Acerca de las protestas en Cuba del 11 de julio

julio 17, 2021

A seis días de los acontecimientos y tras un profundo análisis, Comunistas da a conocer su posición oficial acerca de las protestas que tuvieron lugar en Cuba el pasado domingo, 11 de julio.

De manera casi simultánea y con mayor o menor intensidad, el domingo 11 de julio Cuba vivió una serie de estallidos sociales que abarcaron al menos a 6 de las 14 provincias que conforman el país. En los 62 años transcurridos desde el triunfo de la Revolución dirigida por el comandante Fidel Castro, Cuba no había enfrentado una situación como ésta.

A pesar de que inicialmente, las primeras protestas comenzaron de manera pacífica, casi la totalidad de las manifestaciones terminaron marcadas por la violencia, la cual fue ejercida por ambos bandos. Esta serie de simultáneas manifestaciones antigubernamentales son un hecho nunca antes visto en Cuba socialista. He aquí un factor necesario a tener en cuenta para poder comprender los hechos.

Cabe recordar que en Cuba, las últimas protestas masivas se remontan al 5 de agosto de 1994, conocido posteriormente como Maleconazo, el cual fue contenido en pocas horas con la presencia de Fidel Castro en el lugar de los hechos. Una manifestación de 200 personas coreando consignas contra el Gobierno en un lugar céntrico, es algo casi inconcebible en la sociedad cubana. Sin embargo, al menos en La Habana se llegó a realizar una marcha espontánea de casi 3000 personas.

Los sucesos en La Habana

Las protestas –cuyo detonante fue la manifestación ocurrida en la ciudad de San Antonio de los Baños, ubicada a no más de 100 kilómetros de la capital- se extendieron rápidamente a La Habana. Poco después de las 15:00 hora local, alrededor de 200 personas tomaron el céntrico Parque de La Fraternidad, trasladándose posteriormente frente al Capitolio (sede oficial del Parlamento).

Durante la primera hora de la protesta, los arrestos policiales fueron aislados, permitiéndose, al menos de manera tácita, la marcha de los manifestantes, quienes se trasladaron hacia el céntrico Parque Máximo Gómez, lugar ubicado entre la embajada española y la sede del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas. Para ese momento, más de 500 personas se concentraban de manera pacífica en la explanada del parque, mientras continuaban sucediéndose casos puntuales de detenciones.

Con posterioridad, un grupo aproximado de 100 personas, enarbolando banderas cubanas y del Movimiento 26 de Julio, con consignas socialistas y a favor del Gobierno, coparon de manera pacífica el Parque Máximo Gómez. Al mismo tiempo, otros grupos vinculados al Partido Comunista y la Unión de Jóvenes Comunistas, junto a cadetes del Ministerio del Interior, terminaron ocupando la zona.

Voluntariamente, los manifestantes se desmovilizaron y parecía que en La Habana, al menos donde se originaron, las protestas habían concluido y, casi de manera pacífica. Sin embargo, más tarde fue conocido que la marcha devino en una larga manifestación la cual recorría importantes calles de La Habana. Según avanzaba la marcha de protesta, se le incorporaban personas llegándose a reportar -según datos emitidos por fuentes no oficiales- entre 2000 y 3000 manifestantes coreando consignas contra el Gobierno.

En determinado momento, los manifestantes decidieron dirigirse a la emblemática Plaza de la Revolución, lugar donde se encuentran las sedes de la presidencia, el Comité Central del Partido Comunista, el Ministerio del Interior, el Ministerio de las Fuerzas Armadas, así como los principales periódicos de alcance nacional. En las inmediaciones de la Plaza de la Revolución la manifestación fue repelida por fuerzas del orden público y grupos civiles progubernamentales, generándose choques violentos entre ambas partes, los cuales concluyeron en un número indeterminado de arrestos y heridos.

Al mismo tiempo, en la Calzada de 10 de Octubre, La Habana, se produjeron hechos gravemente violentos, donde dos autos de policía fueron volcados. Posteriormente han sido divulgados videos de graves actos vandálicos, como el apedreamiento de un hospital infantil. Se ha confirmado la muerte del civil Diubis Laurencio Tejeda durante las protestas. Por el momento no se ha informado de otros decesos a raíz de las manifestaciones. Tanto por parte de los manifestantes como por los civiles que salieron a enfrentarles se ejerció la violencia, principalmente con piedras y palos. La cifra de los heridos por ambos bandos se desconoce. Tampoco se conoce la cantidad de detenidos en el lugar de los hechos, así como las detenciones posteriores vinculadas con las protestas. Aún no sabemos la cantidad de ciudadanos que seis días después aún se encuentran detenidos de manera irregular.

Mientras tenían lugar las protestas en La Habana, hechos similares tuvieron lugar en las ciudades de Bayamo, Manzanillo, Camagüey, Santiago de Cuba, Holguín, entre otras de menor intensidad, las cuales también concluyeron, incluso se iniciaron, de manera violenta.

Origen y esencia de las protestas

Las protestas que tuvieron lugar en Cuba el pasado 11 de julio no se pueden entender como un enfrentamiento entre contrarrevolucionarios y comunistas, tal y se ha pretendido hacer ver por parte del Gobierno; ni de pueblo oprimido versus dictadura, como ha insistido la propaganda burguesa; ni clase trabajadora revolucionaria versus burocracia políticamente degenerada.

Las protestas del 11 de julio reunieron a la misma vez las tres perspectivas anteriores: las organizaciones contrarrevolucionarias -pagadas por Estados Unidos- atacando violentamente al Partido Comunista; grupos de intelectuales que sienten coartadas severamente sus libertades civiles enfrentando a la censura y la clase trabajadora exigiéndole al Gobierno mejorías en sus condiciones de vida. Sin embargo, aunque esta última variante fue la abrumadoramente mayoritaria, no se puede entender como una masa socialista políticamente consciente, exigiendo más socialismo a la burocracia anquilosada.

Las protestas del 11 de julio las pudiéramos caracterizar en nueve puntos esenciales:

1. La gran mayoría de los manifestantes no estaban vinculados a organizaciones contrarrevolucionarias, ni las protestas estuvieron dirigidas por organizaciones contrarrevolucionarias. La principal causa de las manifestaciones fue el descontento generado ante la terrible escasez provocada por la crisis económica, las sanciones económicas impuestas por el gobierno estadounidense y la cuestionable e ineficiente gestión de la burocracia estatal. Fue el desabastecimiento de alimentos y productos de aseo, la existencia de las tiendas en Moneda Libremente Convertible a las que solo se puede acceder mediante divisas y que acumulan una parte importante de la oferta de productos básicos; las largas filas para la compra de alimentos tan básicos como el pan; la escasez de medicamentos; la medida gubernamental donde se prohibe a la población depositar dólares en los bancos; el alza de precios en servicios públicos (el transporte en La Habana aumentó en un 500% el precio del pasaje); el recorte de gratuidades; el aumento drástico de la inflación; el encarecimiento de los productos básicos; y los largos cortes de electricidad,fueron los factores objetivos que provocaron un escenario propicio para un estallido social.

Al mismo tiempo no olvidemos que Cuba vive su mayor crisis económica en 30 años. Cuba necesitaba la visita de 4 millones 500 mil turistas y precios estables en el mercado internacional para que su Producto Interno Bruto creciera en 2020 al menos 1%. En 2020 Cuba solo recibió el 23% de los turistas necesitados, o sea, 1 millón y medio de turistas, y la economía mundial entró en crisis. La disminución de los visitantes extranjeros provocó la pérdida de alrededor de 3 000 millones de dólares en 2020. Cuba importa alrededor del 80% de los alimentos y el Gobierno destina a ello 2 000 millones de dólares.

Salvo una discreta recuperación en China, el resto de todos los socios comerciales de Cuba cayeron en recesión económica. Hasta junio de 2021, Cuba sólo había recibido poco más de 130 mil turistas. La mayor parte de las reservas del país se habían consumido en 2020. Los gastos de atención pública en el enfrentamiento al coronavirus han provocado serios perjuicios a la economía cubana. A ello se le deben sumar las graves sanciones impuestas por Donald Trump, las cuales no han sido levantadas por el presidente Joe Biden, recrudeciendo el ya acumulado impacto del bloqueo.

Sin embargo, las razones por la cual la economía cubana está en crisis no le importan a la familia trabajadora en el momento de servir la mesa, aún más cuando se deteriora progresivamente la legitimidad política del Gobierno.

2. La legitimidad política del Gobierno se encuentra considerablemente disminuida. El discurso político oficial dista mucho de ser efectivo; no alcanza a la juventud. La propaganda política de las organizaciones juveniles oficiales resulta ajena a la juventud. Como muestra de ello, entre los participantes de las protestas había una gran cantidad de jóvenes (por el momento es imposible una cifra exacta).

A su vez, impacta el desgaste político de varios años de crisis y de los errores acumulados por la administración estatal en general. Sumado a ello, destaca que el actual Gobierno no cuenta con la legitimidad política de la dirección histórica de la Revolución. La separación entre la dirección del país y la clase trabajadora es cada vez más visible, cuestionándosele un desnivel en las condiciones de vida.

3. Las protestas se originaron en los barrios obreros y con mayores problemas sociales. La desigualdad social es un problema cada vez más creciente en la sociedad cubana. La pobreza, la desatención social, la precariedad de las políticas públicas y sociales, la limitada y pobre oferta de alimentos y productos básicos por parte del Estado, así como las depauperadas políticas culturales, son características predominantes en los barrios periféricos o de menores ingresos. En estas zonas, la conciencia política tiende a disminuir, imponiéndose el rigor de la precariedad y la sobrevivencia sobre la ideología. A esto se le suma que el discurso político transcurre muchas veces paralelo a las necesidades cotidianas del pueblo trabajador. En contraste con esta situación socioeconómica, en el imaginario de estos barrios económicamente vulnerables, a la dirigencia del país se le relaciona con altos niveles de vida.

4. Las protestas no tuvieron un carácter mayoritario. La mayor parte de la población cubana continúa respaldando al Gobierno. Si bien es cierto que los manifestantes tuvieron apoyo entre parte de los vecinos de las zonas donde transcurrieron los hechos, también un importante sector de la población rechazó y ha rechazado las protestas. Aunque las protestas en La Habana reunieron en general alrededor de 5000 personas, sería una completa falta de objetividad si dijéramos que las manifestaciones tuvieron un respaldo mayoritario. A pesar del deterioro político que sufre el Gobierno cubano, éste recoge el capital político de la Revolución, capitaliza la imagen de Fidel Castro y mantiene una hegemonía sobre el imaginario socialista. Es en buena medida con estos factores que logra una considerable legitimidad política entre las mayorías.

5. En las protestas no hubo consignas socialistas. Las consignas lanzadas en las manifestaciones se centraron en “Patria y Vida”, “Libertad”, “Abajo la dictadura” y ofensas contra el presidente Miguel Díaz-Canel. “Patria y Vida” es una consigna nacida de una canción abiertamente de derechas, propagandizada desde Miami y por la oposición derechista. Las otras consignas mencionadas tienen un carácter de reclamo de libertades ciudadanas, lo cual no implica demandas socialistas. Más allá de los reclamos contra la censura y la exigencia de mayores libertades civiles, la consigna “Abajo la dictadura” es una consiga empleada y capitalizada por la derecha cubana y la contrarrevolución. Miembros del Comité Editorial de Comunistas conversaron con varios manifestantes que decían no estar contra Fidel Castro ni el Socialismo, y sí pedían mejoras de vida. Sin embargo, esta diferenciación no se hizo explícita en las protestas.

6. Un sector minoritario de intelectuales estuvo vinculado a las protestas. Un grupo minoritario de intelectuales, agrupados principalmente en el movimiento 27N, reclamaron libertades ciudadanas, centradas en el derecho a la libre creación y expresión. Sin embargo, este no fue el carácter central de las protestas. En buena medida esto se debió a que los reclamos de la intelectualidad disidente no responde a las necesidades de las mayorías quienes exigían demandas básicas de mejoras de vida.

7. El lumpemproletariado jugó un papel significativo. En las protestas el lumpemproletariado jugó un papel importante. Estos grupos se dedicaron a saquear y realizar agresivas acciones vandálicas, las cuales distorsionaron el comienzo pacífico de las manifestaciones en La Habana.

8. Cada vez se hace más certero que la propaganda de la contrarrevolución tuvo un carácter organizador en las protestas. A pesar de que este no fue el principal factor que detonó las protestas, es innegable que desde Estados Unidos se orquestó una fuerte campaña derechista en las redes sociales, enfocada abiertamente en el derrocamiento del Gobierno cubano. Esta campaña impactó con fuerza en un importante sector de la población. Es necesario tener en cuenta que 4,4 millones de cubanos tienen acceso a las redes sociales desde sus teléfonos celulares.

9. Las manifestaciones terminaron siendo marcadas por la violencia. En La Habana, inicialmente, salvo hechos aislados, la manifestación originada en el centro de la capital sucedieron de manera pacífica. Sin embargo, en la capital, la manifestación degeneró en un grave enfrentamiento con las fuerzas policiales y ciudadanos a favor del Gobierno cuando los manifestantes intentaron acceder a la Plaza de la Revolución donde se encuentra el Comité Central del Partido Comunista, la sede del Gobierno, el Ministerio del Interior, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y la sede de la mayor parte de los periódicos de tirada nacional. En ese momento, los hechos violentos tuvieron parte por ambos bandos, causando heridos graves entre civiles. A su vez, grupos violentos realizaron actos vandálicos, y atacaron con palos y piedras a militantes comunistas y simpatizantes del Gobierno.

¿Por qué fue detenido el camarada Frank García Hernández, fundador de nuestro Comité Editorial?

El camarada Frank García Hernández, quien se dirigía a la casa de una amiga, con quien se encontraba desde los inicios de la manifestación, accidentalmente devino en el lugar de los violentos enfrentamientos acontecidos en las cercanías de la Plaza de la Revolución, pero cuando estos ya concluían. El camarada Frank había estado presente en la protesta desde sus inicios, pero asistiendo como militante del Partido Comunista. En el momento que los manifestantes se retiran del Parque Máximo Gómez (alrededor de las 18:00 horas), Frank y la compañera  asumieron que la protesta había concluido, motivo por el cual ambos se dirigieron a la casa de la muchacha. Esta vive justo a menos de 200 metros de donde sucedieron los choques violentos entre los manifestantes y los cuerpos policiales, quienes intentaban impedir el acceso de la protesta a la Plaza de la Revolución.

Según nos informa el camarada Frank, en el momento en que arriban a la esquina de las calles Ayestarán y Aranguren se escucharon disparos al aire. Ambos terminaron dentro un grupo progubernamental el cual marchaba acompañado de efectivos policiales. En ese momento, el camarada Frank se encuentra accidentalmente con Maykel González, director de la revista pro derechos LGBTIQ, Tremenda Nota, publicación que ha reproducido los textos de Comunistas. Maykel González había participado en el decurso de los acontecimientos, desde el nacimiento de la marcha, hasta los hechos violentos entre ambos grupos, tomando parte de los manifestantes, aunque sin llevar a cabo ningún tipo de actos violentos.

Cuando ya concluían las protestas en presencia del camarada Frank García, un oficial de la policía detiene a Maykel González, acusándolo falsamente de haber arrojado piedras contra las fuerzas del orden público. Ante ello, el camarada Frank García, en su condición de militante del Partido Comunista, intentó interceder de manera sosegada entre el oficial y Maykel González. Mientras intentaba convencer al policía, solicitándole que no arrestara a Maykel González, Frank García fue también detenido por este oficial. El policía acusó a Frank de realizar hechos violentos y encontrarse en el bando de los manifestantes. Posteriormente, las autoridades comprobaron la falsedad de esta acusación.

La detención se realizó alrededor de las 19 horas. Ambos fueron conducidos a la estación policial más cercana. Posteriormente, alrededor de la 1:30 de la madrugada, Frank fue conducido a otro centro de detención, donde de inmediato se esclarecieron los hechos, demostrándose que este no había participado en hechos violentos, ni en el grupo contrario a las manifestaciones. Junto al director de Tremenda Nota, Maykel González Vivero, el camarada Frank García Hernández fue liberado el lunes 12 de julio alrededor de las 20:00 horas. Durante su poco más de 24 horas de detención, Frank afirma que NO recibió maltratos físicos, ni ningún tipo de tortura. Actualmente Frank García no guarda prisión domiciliaria, sino una medida cautelar donde se regula su capacidad de movimiento, limitándose a sus centros laborales y acceso médico. Sin embargo, Frank no debe hacer ninguna declaración a las autoridades de sus movimientos diarios. La medida legal forma parte del procedimiento a seguir hasta que de manera oficial quede demostrada su no participación en hechos violentos ni en la manifestación.

El Comité Editorial de Comunistas agradece la impactante ola de solidaridad internacional que se levantó para exigir la liberación de Frank García Hernández. Próximamente, Comunistas publicará un informe detallado de la campaña internacionalista, mediante el cual se hará un justo reconocimiento a las personas y organizaciones que bregaron por la libertad de nuestro camarada.

Vale destacar que durante las protestas no fue detenido ningún otro miembro del Comité Editorial, colaborador o camarada cercano a nuestra publicación. Partiendo de nuestro sentido elemental de justicia revolucionaria, esto no impide que reclamemos la liberación inmediata del resto de los detenidos en las manifestaciones del 11 de julio; siempre y cuando no hayan cometido acciones que hayan atentado contra la vida de otras personas. Algún lugar de Cuba, 17 de julio, 2021,
Comité Editorial de Comunistas

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El asesinato de Moïse y la política de río revuelto

Manifestaciones en Puerto Príncipe, la capital de Haití, el 12 de febrero de 2019

Por Lautaro Rivara /
julio 9, 2021

El asesinato del presidente de Haití invita al estudio y análisis
de la situación de ese país. Por considerar que aporta en ese sentido,
El Trabajador Socialista reproduce el artículo
escrito por Lautaro Rivara, divulgado inicialmente
en www.alcarajo.org.

¿Qué está pasando en Haití? ¿Cuáles son los hechos conocidos? ¿En qué contexto se dio el magnicidio de Jovenel Moïse? ¿Cuáles son las hipótesis y los cursos posibles de acción? ¿Hay posibilidad de una normalización democrática? ¿Y de una intervención internacional? ¿Quiénes son los ganadores de esta auténtica política de río revuelto?

Los hechos, más allá de la crónica roja
A 24 horas de que tomara estado público el asesinato del presidente de facto de Haití, Jovenel Moïse, lo que sabemos a ciencia cierta es efectivamente poco. Un lacónico comunicado oficial firmado por Claude Joseph, y dos conferencias de prensa igualmente escuetas sostenidas en creole, son apenas toda la información de fuentes oficiales con la que contamos. Sin tener a disposición aún evidencia que convalide o refute la versión estatal, podemos, de todos modos, resumirla como sigue:
-Moïse y su esposa, la primera dama, fueron atacados por un “grupo comando” en su domicilio particular en Pelerin en las primeras horas del día 7 de julio.
-Los atacantes burlaron la seguridad presidencial presentándose como agentes de la DEA, e ingresaron hablando inglés y portugués.
-El primer mandatario murió de forma inmediata, mientras que la situación de la primera dama, atendida de urgencia en un hospital en Miami, es aún indeterminada. 
-Tras el hecho, se produjo un enfrentamiento entre el grupo comando y la policía, en el que 4 de los sicarios habrían sido abatidos y otros 2 detenidos, estando éstos en poder de la Policía Nacional. Además, tres agentes fueron heridos y se encuentran ya fuera de peligro.
-Ante el vacío de poder generado, el Primer Ministro de facto Claude Joseph se autoproclamó como presidente interino, asumió el control de las fuerzas armadas y policiales, y convocó de urgencia a un Consejo de Ministros.
-Dicho Consejo decretó por 15 días el estado de sitio en todo el territorio nacional y, entre otras medidas, cerró el aeropuerto internacional Toussaint L’Ouverture.
Moïse, ¿devorado por sus propios demonios?
Es importante dar un breve contexto y una sucinta caracterización de Moïse, ante la tentación post mortem de erigirlo como un mártir de causas que le resultaron, en vida, absolutamente ajenas. Moïse llegó a la presidencia de la república como representante del partido PHTK, una formación política ultraderechista y ultraneoliberal, representante de los sectores residuales del duvalierismo presentes aún en el seno de las clases dominantes haitianas. De hecho, su mentor y fundador, apadrinado por los Estados Unidos y el Core Group, el ex presidente Michel Martelly, inició su “carrera política” como paramilitar a sueldo de la dictadura vitalicia y hereditaria de François y Jean-Claude Duvalier. Diferentes personeros de este régimen que asoló al país entre 1957 y 1986 ocuparon, a lo largo de los gobiernos de Martelly y Moïse, cargos políticos, diplomáticos, legislativos y ministeriales.
Moïse fue ungido como sucesor de Martelly por tratarse de una suerte de outsider de la clase política, en una maniobra recurrente utilizada por las más variadas derechas latinoamericanas. Su “capital” fue amasado como exponente de una oligarquía presuntamente modernizadora, y su nave insignia para arribar a la política fue el proyecto de desarrollo de zonas francas agrícolas orientadas a la exportación con asiento en el noroeste del país, en particular a través de su empresa AGRITRANS S.A., erigida sobre el despojo sicarial de miles de hectáreas de propiedad comunal y campesina.
Las elecciones que lo consagraron presidente en el año 2015 fueron caracterizadas por una práctica de fraude masivo, lo que implicó, tras casi un año de conflictos e interinato, la realización de nuevos comicios que también serían impugnados como fraudulentos por diferentes actores nacionales y veedores internacionales, pero que sin embargo resultarían convalidados por las Naciones Unidas y la OEA, organizadores y financistas casi exclusivos del propio acto electoral. La participación ciudadana, en aquel entonces, fue de apenas un 18 por ciento de los votos, reflejando el hastío y el descreimiento del conjunto de la población.
Una vez iniciado su gobierno, Moïse comenzará a enfrentar rápidamente la oposición de las clases populares, los sectores medios y hasta de algunas fracciones de la burguesía local. La profundización de las políticas neoliberales degradarían rápidamente la situación económica del país, teniendo como punto de no retorno la “recomendación” del FMI de eliminar los subsidios a los combustibles, que catapultó en julio de 2018 a dos millones de personas a las calles del país. A esto se sumaría un desfalco multimillonario de fondos públicos equivalente a por lo menos un cuarto del PBI nacional, según sendas investigaciones del Senado y del Tribunal Superior de Cuentas. El propio Moïse, sus empresas y una docena de sus más altos funcionarios, se verían implicados en el hecho. Ante este proceso de removilización popular que comenzaba a exigir su renuncia, Moïse empezaría a transitar una extensa deriva autoritaria que hemos venido analizando y documentando en los últimos años, la cual incluyó: el cierre del Parlamento, la intervención del poder judicial y el nombramiento de magistrados adictos, el gobierno por decreto, el asesinato de periodistas y opositores, la realización de masacres en barrios populares de la capital, la creación de una suerte de policía política conocida como la “Agencia Nacional de Inteligencia”, la no celebración de las elecciones previstas por la carta magna, el intento de modifidación ilegal de la constitución vigente, y, desde este 7 de febrero, la permanencia en el poder una vez vencido su mandato constitucional.
En los últimos años, se multiplicaron las evidencias de la connivencia de Moïse y el PHTK con el crimen organizado y las bandas armadas, según las investigaciones y denuncias de organismos de derechos humanos como la Red Nacional en Defensa de los Derechos Humanos de Haití (RNDDH) y la Fundación Je Klere. Bandas que, vale la pena subrayar, han crecido exponencialmente coincidentemente con el ciclo de removilización popular, en lo que hemos analizado como una suerte de “solución paramilitar” al problema planteado al establishment en una zona tan estratégica como la Cuenca del Caribe. De hecho, una de las primeras hipótesis, que circuló ayer profusamente por todo el país, era que uno de estos grupos, entrenados, armados y financiados contra el propio poder político, y que han ganado en autonomía y capacidad operativa, podrían haber llegado a devorar a uno de sus progenitores.
En el plano internacional, y en particular desde el año 2019, Moïse estrecharía su vínculo con los Estados Unidos y la administración Trump, convirtiéndose en un lobbista de los intereses norteamericanos en los organismos regionales como la OEA, reconociendo al autoproclamado Juan Guaidó como presidente “encargado” de Venezuela, abandonando la plataforma energética Petrocaribe, torpedeando espacios de integración regional como la CARICOM y manifestando apoyo y simpatía por diversos regímenes neoliberales y paramilitares del continente. Esto le daría una suerte de carta de imunidad, y le garantizaría su blindaje internacional. 
¿Gendarmes de la paz?
Hace varios meses que el ciclo de removilización comenzó a amesetarse, principalmente por la eficacia del combo explosivo de las bandas armadas, las masacres -13 en los últimos tres años-, la política de secuestros, el tráfico de armas hacia las barriadas populares -más de 500 mil circulando-, los enfrentamientos entre grupos armados rivales y los desplazados -más de 17 mil en el último mes-, así como los asesinatos selectivos -el 30 de junio fueron asesinadas 19 personas en Puerto Príncipe, entre ellas un periodista y una activista feminista opositora-.
Hace tiempo que venimos analizando el recurso posible a dos formas alternativas de saldar la crisis haitiana “por arriba”, la que se explica “por abajo” por la incapacidad del Estado y la clase política de generar el más mínimo consenso social en torno de uno de los proyectos sociales más desiguales e injustos del planeta, en cuyas cifras de espanto no vamos a abundar aquí. Se trata de las dos estrategias utilizadas por la oligarquía haitiana, la burguesía importadora y sus socios trasnacionales durante al menos el último siglo: el recurso a las dictaduras “nacionales”, sean de tipo militar como la del general Raoul Cédras, o de tipo paramilitar como la del clan Duvalier. O el recurso a las ocupaciones internacionales, desde la norteamericana de 1915-1934 hasta los 15 años de las misiones militares multilaterales de “pacificación y justicia” de las Naciones Unidas, que invadieron el país entre el 2004 y el 2009 a través de la MINUSTAH y la MINUJUSTH.
Ya desde el año 2018 y 2019, diversos viajes públicos y clandestinos de autoridades del Estado y partidarios políticos de la oposición conservadora se han estado realizando de forma asidua a los Estados Unidos para negociar, alternativamente, el apoyo para alguna de estas “soluciones”. Las que implican, invariablemente, del concurso técnico, político, económico y armamentístico norteamericano. Los elementos catalizadores de la crisis se aceleraron con la llegada al poder del Partido Demócrata, dado que algunas de sus fracciones internas comenzaron a presionar por algún tipo de seudo normalización institucional en el país de su fiel pero incómodo aliado. Esto, dada la dificultad de explicar a sus sectores más “progresistas” por qué se sostenía el apoyo de un gobierno que no celebraba elecciones, que gobernaba por decreto, que había clausurado el parlamento, que desplazaba y encarcelaba jueces, que creaba por decreto una policía política, que asesinaba a opositores políticos y consentía masacres reiteradas. 
De ahí la propuesta de un maratónico calendario electoral, cuya compulsión se enfrentaba, conforme se acercaba la fecha de su concreción, a la inapelable evidencia de que Moïse era incapaz de garantizar las mínimas condiciones de seguridad, paz y concordia para realizar algún tipo de comicio, los que fácilmente podrían abrir la caja de pandora, “desamesetar” el ciclo de movilización popular, y volver a colocar en las calles a millones de personas. Sin embargo, lo que nadie podía prever, es que el escenario de elección de algún tipo de estas “soluciones” -la dictadura o la ocupación- por parte de las clases dominantes, se precipitaría de esta manera con un magnicidio y su consecuente vacío de poder.
En este marco, no han de extrañarnos entonces las más recientes declaraciones de algunos jefes de Estado del hemisferio. Ni la del propio Biden, que expresó estar “listo para ir en ayuda de Haití” -un frase que no puede menos que generar consternación en el país-, hasta la mucho más destemplada declaración del presidente colombiano Iván Duque que exhortó a la OEA a intervenir con una misión en Haití de forma urgente para “garantizar la estabilidad democrática e institucional” que el mandatario no puede garantizar en su propio país. Así podemos explicar también la pronta reunión del Claude Joseph con el Core Group, un organismo ad hoc que reúne a la OEA, la ONU, la UE, y a las embajadas de EEUU, Canadá, Brasil y varias naciones europeas, es decir, a todos los actores con intereses políticos, económicos y geoestratégicos en el país. O lo mismo vale para la conversación con el Secretario de Estado norteamericano Antony Blinken sostenida el día de ayer.
Es necesario mencionar que éstos son los mismos actores internacionales que apuntalaron al gobierno de facto de Moïse pese a la acelerada descomposición social y económica del país, y pese a la más completa ruptura del orden democrático. Los mismos inductores del caos organizadoen esta auténtica política de río revuelto, son los que ahora pretenden saldar la crisis de forma pretoriana, presentándose como garantes del orden y la democracia. No sería raro que comencemos a escuchar, de nuevo, conceptos tan remanidos del arsenal conceptual colonialista como los del “intervencionismo humanitario”, la “responsabilidad de proteger”, la “no indiferencia”, las “amenazas inusuales y extraordinarias” o el peligro a la “seguridad nacional de los Estados Unidos”. 
Una transición, ¿pero hacia dónde?
Como sugerimos, la crisis política en Haití no comenzó con el asesinato de Moïse, aunque su muerte la lleve a un nuevo punto, quizás, de no retorno. La ruptura del orden democrático implica que no haya actores legalmente constituidos capaces de asumir una transición legítima, al menos que se construyan grandes acuerdos sociales y políticos, algo que la oligarquía, la burguesía importadora y los EE.UU. no parecen dispuestos a hacer. El caso de Claude Joseph es elocuente, autodesignado ahora como presidente interino evocando el artículo 149 de la Constitución. Es necesario mencionar que se trata de un primer ministro de facto, elegido de forma unilateral por Moïse, no ratificado -como exige la carta magna- por un Parlamento que de hecho no existe. Incluso se trata de un ex primer ministro de facto, dado que días antes de morir Moïse había nombrado a un sucesor de Joseph, el abogado Ariel Henry, hoy virtualmente desplazado de la escena pública. Quien sí podía asumir una sucesión legal era el presidente de la Corte de Casación, René Sylvestre, pero este falleció hace pocas semanas por coronavirus.
Frente a este vacío de poder, y frente al doble filo de las políticas de shock, pareciera que sólo la reaparición del factor movilizacional podría incidir en una resolución que no sea aún más regresiva. Las fuerzas nacionales, populares y democráticas han ganado en capacidad de articulación, han generado espacios unitarios como el Frente Patriótico Popular, han desarrollado programas y cursos tentativos de acción, pero son aún organizativamente débiles, y su capacidad de incidencia es escasa sin la presencia de gente en las calles. Solo su reaparición y la construcción de algo así como un cerco de visibilidad y solidaridad con Haití, pueden impedir que el país vuelva a ser aplastado por una larga dictadura militar o por una luctuosa ocupación internacional.

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Campaña solidaria con heroico pueblo colombiano

Plantón ante Embajada de Colonbia en San José, 10 de mayo de 2021

Para conocimiento de nuestros lectores, difundimos el artículo publicado inicialmente el 14 de mayo de 2021 en https://periodicobanderaroja.com/campana-solidaria-con-heroico-pueblo-colombiano/

Por: David Morera Herrera

El día 10 de mayo a las 10:30 am en San José, Costa Rica, se realizó un plantón solidario con el hermano y heroico pueblo colombiano. A pesar de la llovizna, la actividad fue convocada por Ecos de Colombia- Migración y Refugio y el Comité de Solidaridad con las Víctimas de la Violencia en Colombia.
Una importante delegación del PRT se hizo presente, agitando pancartas, banderas y consignas, en unidad de acción con otras delegaciones políticas, como la Juventud Obrera, organizaciones sindicales y, sobre todo, residentes provenientes de Colombia.

Se vino el estallido

La contra-reforma fiscal en Colombia detonó el estallido. Se trata de un proyecto nefasto de Duque y sus compinches, muy similar a la que impusieron en Costa Rica, antes de la pandemia. Aquí en Costa Rica la dirección sindical se desgastó en largas marchas e interminables reuniones insulsas con el Gobierno Carlos Alvarado. De esa forma, el Gobierno de Costa Rica aprovechó el “diálogo” como distractor para avanzar y finalmente aprobar a golpe de tambor el paquetazo fiscal en el parlamento, con el consenso de los otros partidos de los ricos. Pareciera que es la misma estrategia de Duque, títere de la oligarquía y el FMI. Por eso denunciamos la farsa de diálogo.

Si Duque no representa una dictadura: ¿qué es?

El Estado colombiano, y sus tenebrosos Ejército, policía, ESMAD y paramilitares, (armados hasta los dientes por el Pentágono norteamericano), tienen una larga historia sangrienta. Incluso, la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ligada al otrora poderoso aparato estalinista mundial); con la ayuda del castrismo cubano, y bajo el Gobierno anterior de Santos, se desmovilizó militarmente y adoptó la vía electoral.   Cambio su nombre a Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (similar al anterior intento fallido que hizo con la Unión Patriótica).
Resultado funesto:  la masacre sistemática perpetrada por los paramilitares y el Ejército (monstruo de dos cabezas) de las y los guerrilleros desmovilizados en toda la geografía colombiana. Si se suma a ello los niveles de miseria en que ha hundido esa brutal oligarquía al pueblo colombiano, entendemos por qué hoy Colombia es el epicentro, la vanguardia, de la lucha de clases en América Latina.

¿Qué hacer?

En primer lugar, nos parece que debe haber la más amplia unidad de acción de todos los sectores que se movilicen con el objetivo de derribar al Gobierno asesino de Duque-Uribe. Pero esa unidad, sin sectarismo alguno, no puede perder de vista las diferencias estratégicas que están en juego.
Por ejemplo, es claro que la burocracia sindical colombiana y el partido “progresista” de Petro, se suman hoy a la maniobra desmovilizadora de Duque que consiste en el supuesto “Diálogo Nacional”. Ningún burócrata sindical, ni político, tiene la autoridad para negociar nada con el Gobierno masacrador.
En segundo lugar, hemos leído varias declaraciones, muchas de grupos autodenominados trotskistas, que plantean correctamente la consigna de Abajo Duque, pero (y esto no es una cosa menor), o no está claro que proponen como alternativa a su caída. O lo que es mucho peor, en plena rebelión, levantan una consigna democrático burguesa: Asamblea Constituyente, aunque confusamente le agreguen el “apellido” Popular (¡sic!).
Nos parece una gruesa capitulación, pues ahora que Duque está contra las cuerdas, clamando por el “teatro” del Diálogo Nacional, por la dispersión de la Minga Indígena en Cali y de toda la resistencia en las calles; y no por casualidad, todas las fuerzas políticas burguesas, pequeñoburguesas, y burocráticas se suman a ese coro: Es claro que se trata de una trampa mortal. Pues es desmovilizadora, y la consigna de Asamblea Constituyente es una retranca en la perspectiva de construir una genuina alternativa de poder obrero, indígena, obrero, juvenil, popular. En otras palabras, no apunta como tarea estratégica el derribo del narco estado burgués putrefacto en su conjunto. Muy peligrosa esa consigna “democrática”, sobre todo teniendo en cuenta que ya Colombia hizo una Asamblea Constituyente, y la violencia y explotación brutal de las clases dominantes, lejos de resolverse ha ido en escalada.

¡Abajo Duque-Uribe, mafia al servicio del imperialismo yanqui!
¡Que el Consejo Nacional Indígena convoque a una Marcha hacia Cali
para impedir continúe la masacre! 
¡Forjar el poder popular en asambleas democráticas de todas las luchadoras y luchadores a lo largo del país en calles, plazas!
¡A seguir el ejemplo de la guardia indígena: enfrentar organizadamente
en las calles a los esbirros armados de Duque-Uribe-Biden!
¡Gobierno Obrero, Indígena, Campesino, Juvenil y Popular!

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¡Una lucha heroica en El Salvador!

196 mujeres y 14 hombres, empleados en Industrias Florenzi S.A. de C.V. en Soyapango (El Salvador), han estado ocupando la fábrica desde el 8 de julio de 2020 para proteger sus empleos, salarios y derechos de seguridad social. Algunos de ellos iniciaron una huelga de hambre el 7 de febrero de 2021.

Según la nota de Izquierda Diario[1] “Industrias Florenzi S.A. de C.V. es una maquila. […] Muchas de las trabajadoras de esta maquila sufren de enfermedades crónicas, provocadas y agudizadas por las precarias condiciones en las que trabajaban. Aparte de que les pagaban cinco centavos de dólar por confeccionar gabachas médicas (batas) de la marca neoyorquina Barco que luego se vendían a treinta dólares en el mercado, sufrían de acoso laboral, sexual, denegación de permisos personales e incapacidades, entre otros abusos. […] En marzo de 2020, un poco antes de la cuarentena estricta impuesta por el gobierno, las trabajadoras fueron al hospital del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) a recoger sus medicinas, pasar consultas o agendar citas. Sin embargo, les comunicaron que sus empleadores no habían cotizado su cuota desde diciembre de 2019; es decir, Florenzi dejó de abonar su seguridad social por tres meses sin avisarles. Se enteraron hasta esta fecha porque la ley da un periodo de gracia de dos meses para poder pasar consultas y obtener medicinas aun cuando no se ha pagado la cuota. […] Se enteraron de que había pasado lo mismo con sus fondos de pensiones: la empresa había dejado de pagar a la AFP desde hacía tres meses. Sin embargo, Florenzi sí descontó dichas cuotas de los salarios de las trabajadoras…”.

Durante varios meses las trabajadoras han desarrollado una lucha heroica, ocupando la fábrica, desarrollando varias de ellas una huelga de hambre de más de 60 días. Al momento actual han obtenido un triunfo parcial, con el embargo de los bienes de la empresa, pero la lucha continúa.

El Trabajador Socialista llama a la solidaridad de los trabajadores y organizaciones sindicales colombianas con esta lucha. Al servicio de esa tarea reproducimos el siguiente comunicado de las compañeras, que fue inicialmente publicado en la edición 136 de Bandera Roja, periódico del PRT de Costa Rica.

Colectivo Femenino Florenzi:
“Mujeres organizadas en resistencia”

(Soyapango, San Salvador) Florenzi es el grito de las más de 70 mil obreras y obreros de la industria textil salvadoreña. Es el grito del hambre, del desempleo, de la constante violación a los derechos laborales, de los derechos humanos en ese país. Florenzi es el grito de la resistencia, de la solidaridad militante, del internacionalismo, de la unidad, de la colectividad, del verdadero sindicalismo y la lucha popular.

Florenzi es el grito de la clase obrera. Y con la fuerza de ese grito que nos motiva a continuar la lucha hasta triunfar; hoy, queremos expresar a la opinión pública nacional e internacional, que se han cumplido 64 días desde que se inició la huelga de hambre aquel 7 de enero; y nos sentimos satisfechos y satisfechas del éxito que ha tenido, y del impacto que ha generado cada una de las acciones que han acompañado esta huelga. Dos mujeres obreras y un obrero han mostrado un gran coraje en un país que vive arrodillado.

Ha sido el hambre que padecemos como pueblo y como clase trabajadora la misma que ha servido como arma de lucha para afirmar y demostrar que el Estado salvadoreño y la institucionalidad, o como se le quiera llamar, ese “estado de derecho” del que tanto nos hablan y nos obligan a defender, no le sirve a la clase trabajadora: está diseñado para perjudicarnos y es una burla. Aunque estén contemplados derechos que nos favorecen, esos solo existen en papel. La Constitución de la República es utilizada a conveniencia del poder económico. Se defiende a los empresarios de maquila, pero se deja desamparados a los miles de obreros y obreras que producen enorme riqueza en este país.

Ha sido el hambre la que nos ha dado la autoridad para acusar al Estado salvadoreño de violar los derechos humanos, ya que dejó en abandono a 210 personas (mujeres en su mayoría) a quienes se les arrebató el derecho al trabajo, a la salud, a la vivienda, a la seguridad social, a una vida libre de violencia, a la alimentación, a la libertad sindical, a la protección de la familia, a una vida digna. Y, concretamente, es el Estado salvadoreño el que es capaz de dejar morir a tres de sus ciudadanos que claman por justicia.

Hoy se cierra un ciclo de lucha que es la huelga de hambre y esta es la situación:

La compañera Lucía Torres cumplió, el pasado 3 de marzo, 55 días de huelga de hambre. Por complicaciones y deterioro en su salud tuvo que levantar la huelga; sin embargo, ella continúa valientemente al frente de la lucha. A nuestra compañera, Sergio Pineda le adeuda 24 años de tiempo de trabajo para Industrias Florenzi S.A de C.V, además de vacaciones y aguinaldo.

Al cumplirse 64 días de iniciada la huelga de hambre, la compañera Nuria de los Ángeles Martínez quien sufre de gastritis, dolores abdominales, fiebre, migraña, cansancio, dolor en las articulaciones, inflamación, problemas respiratorios y otros síntomas levantará la huelga. La compañera “Nury” reclama el pago de 16 años de indemnización, vacaciones y aguinaldo que le debe la patronal de Industrias Florenzi.

El compañero José Rivas también levanta este día la huelga de hambre, su salud se ha visto desmejorada pues comparte los mismos síntomas que la compañera Nury. Además, sufre de presión alta, sangrado en la nariz, deshidratación, inflamación corporal debido a la retención de líquidos y otros padecimientos. Al compañero José la patronal no le pagó 15 años de indemnización, vacaciones y aguinaldo.

A partir de este día anunciamos que vamos a continuar la lucha, que no abandonaremos la fábrica. Ha sido un avance para nuestro caso la inspección realizada por la señora jueza primero de lo laboral, Daisy Abrego, quien ya está echando a andar las diligencias para que se acelere la demanda de abandono y la medida cautelar de embargo preventivo a los bienes de la sociedad Industrias Florenzi S.A de C.V, lo que consideramos una victoria parcial de nuestra lucha. Pero seguimos exigiendo agilidad a los otros cuatro juzgados de lo laboral donde están también nuestras demandas individuales.

¡Qué vivan las obreras y obreros de industrias Florenzi!

¡Qué viva la solidaridad nacional e internacional de la clase trabajadora!


[1] https://www.izquierdadiario.es/El-Salvador-trabajadoras-textiles-de-Industrias-Florenzi-que-ocupan-la-fabrica-resisten-y-van-a

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